Nuestra Señora de los Dolores


El conjunto escultórico de la Piedad Servita está considerado como la obra cumbre del imaginero sevillano José Montes de Oca quien adoptó modelos más renacentistas que propios del barroco, probablemente siguiendo las pautas de la antigua y pequeña talla de la Piedad a la que antaño se rendía culto en la hermandad.

Las Imágenes conforman la Sexta Angustia  de María Santísima, La Virgen -Nuestra Señora de los Dolores- se sitúa junto a su Hijo Jesús en su regazo, el Santísimo Cristo de la Providencia.

Estas imágenes según el eminente académico Agustín de Ceán Bermúdez, "son las mejores obras del citado autor, porque después de tener corrección y sencilla actitud, los tiernos afectos de las imágenes mueven a la devoción de quienes las miran". Matute indicó que por el conjunto se pagaron 8000 reales de vellón.

Dicha obra fue realizada en madera de cedro hacia 1740 coincidiendo con la finalización de los trabajos de la capilla y la realización del retablo mayor de la misma.

Tras la restauración a la que ha sido sometido todo el conjunto en 2009-2010 se ha reforzado aún más dicha fecha descartando la que situaba en 1730 el año de la autoría de dichas Imágenes.

Nuestra Señora de los Dolores tiene tallada cabeza y manos siendo una imágen de vestir con una altura aproximada de 1,55 metros. Su cara es la combinación perfecta entre lo bello y la severidad del sufrimiento no estando desprovista de dulzura, en particular en su mirada. Estos rasgos representan un dramatismo y unos rasgos tan perfectamente marcados que han podido incluir dentro de las atribuciones que se le han hecho a su creador Montes de Oca las imágenes sevillanas de la Vírgen de la hermandad de Los Gitanos y la de la cofradía del Cristo de las Aguas.

En 1968 fue restaurada por Nuestro Hermano Antonio Dubé de Luque y en el período 2009/10 por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.